Este accesorio innovador hace 10 samosas crujientes sin aceite, a la venta por 17,99€ en Boulanger.

Un pequeño electrodoméstico que está conquistando las cocinas de medio mundo

Un aparato compacto, discreto y sorprendentemente asequible está ganando adeptos entre quienes adoran los aperitivos bien elaborados, pero prefieren evitar las frituras copiosas en el día a día.

La tendencia de los snacks de inspiración oriental tiene un nuevo aliado en la cocina: un dispositivo de tamaño reducido que prepara samosas crujientes con muy poca grasa, directamente sobre la encimera. Disponible en la cadena francesa Boulanger por 17,99 €, este accesorio de la marca Princess ha despertado un interés creciente entre quienes buscan practicidad, ahorro y una manera más ligera de cocinar en casa.

Samosa, samoussas, pastelito indiano: ¿qué es exactamente este aperitivo?

El nombre varía según el idioma, pero la esencia es siempre la misma: una masa fina doblada en triángulo —o en cono—, rellena y, en su versión tradicional, frita en abundante aceite. La receta nació en distintas zonas de Asia y se extendió por países como India y Pakistán, dejando también huella en cocinas de influencia árabe y africana.

En algunos países latinoamericanos surgieron adaptaciones con nombres como "pastel indio" o "pastelito árabe". La propuesta de este aparato de Princess es diferente: en lugar de sumergir la masa en aceite hirviendo, la cuece y dora mediante el contacto directo con unas placas calefactoras. El resultado es algo parecido a una airfryer en formato de sandwichera, diseñada específicamente para estos triángulos rellenos.

Un aparato que sustituye el aceite por calor seco

La máquina para samosas de Princess fue concebida para reemplazar la fritura clásica en aceite. En lugar de una sartén o cazuela llena de grasa, utiliza dos placas calefactoras —superior e inferior— que sellan y doran la masa de forma simultánea.

Sus dimensiones son muy contenidas: aproximadamente 25 x 28 x 8,5 cm, lo que lo convierte en una opción ideal para cocinas pequeñas, estudios, apartamentos e incluso casas de vacaciones. A pesar del formato compacto, su capacidad resulta generosa: en un solo uso permite preparar hasta 10 samosas.

Este modelo calienta cada porción de manera uniforme, dejándolas doradas y crujientes por fuera y con un relleno jugoso por dentro, utilizando muy poco aceite.

La placa interior mide aproximadamente 24,5 x 19 cm, ofreciendo espacio suficiente para colocar los triángulos sin que se solapen. La marca destaca la distribución homogénea del calor, algo especialmente útil para evitar el problema habitual en muchos hornos domésticos: zonas demasiado tostadas junto a otras que quedan prácticamente crudas.

Un precio muy competitivo pensado para los amantes de las nuevas recetas

El precio habitual de este aparato ronda los 30,29 €, pero Boulanger lo comercializa actualmente por 17,99 €. Esta rebaja lo sitúa en el terreno de los pequeños electrodomésticos de compra impulsiva: esos que mucha gente adquiere para probar una idea nueva sin arriesgar demasiado el presupuesto.

  • Precio completo aproximado: 30,29 €
  • Precio promocional actual: 17,99 €
  • Capacidad: hasta 10 samosas por uso
  • Dimensiones del aparato: 25 x 28 x 8,5 cm
  • Dimensiones de la placa: 24,5 x 19 cm

Este posicionamiento de precio encaja perfectamente con un público que disfruta variando el menú: familias que reciben amigos con frecuencia, parejas que preparan un brunch el fin de semana, estudiantes que viven solos y cualquiera que necesite una solución rápida para la cena.

Cocinar sin aceite (o casi): ¿cómo funciona en el día a día?

El gran punto fuerte del aparato reside en el revestimiento antiadherente de sus placas. En la práctica, esto permite preparar samosas y otros aperitivos con apenas un chorrito de aceite, un spray de cocina o incluso sin ningún tipo de grasa, dependiendo del tipo de masa que se utilice.

Menos aceite se traduce directamente en menos suciedad, menos humo en la cocina y snacks más ligeros que siguen siendo crujientes, siempre que la masa quede bien sellada en los bordes.

El manejo es muy sencillo: unas luces indicadoras señalan cuándo el aparato está encendido y cuándo ha terminado el precalentamiento. La temperatura se regula de forma automática, sin necesidad de ajustes manuales, lo que supone una ventaja real para quienes prefieren no lidiar con botones ni termostatos.

El cierre superior mantiene una presión constante durante el calentamiento, lo que contribuye a sellar bien los bordes y reducir las fugas de relleno. El mango con aislamiento térmico facilita abrir y cerrar el aparato con mucho menor riesgo de quemaduras.

La máquina de samosas Princess no es solo para samosas: dulces y salados

A pesar de su nombre, este electrodoméstico va mucho más allá de las samosas. El molde triangular y el sistema de calentamiento por contacto abren la puerta a múltiples experiencias culinarias, desde recetas sencillas hasta combinaciones más elaboradas.

Algunas ideas de preparación:

  • samosas clásicas con carne picada y especias;
  • versiones vegetarianas con patata, guisantes, zanahoria y curry;
  • panecillos individuales rellenos de queso;
  • brioches con pepitas de chocolate;
  • bollitos de chocolate con centro cremoso;
  • merengues en miniatura, cocidos de forma delicada.

En la práctica, cualquier masa fina que pueda doblarse o acomodarse en cavidades triangulares puede funcionar: masa para empanadillas, hojaldre listo para usar, masa de tarta o incluso alternativas caseras integrales.

Rutina de uso: limpieza, almacenamiento y organización

Tras cocinar, lo recomendable es esperar a que las placas se enfríen por completo y limpiarlas con una esponja suave. El antiadherente reduce la necesidad de fregar con fuerza y ayuda a evitar que queden residuos incrustados.

Al ser ligero y poder guardarse en posición vertical, ocupa muy poco espacio en el armario, un detalle nada menor en cocinas ya ocupadas por la airfryer, la cafetera, la tostadora y otros pequeños electrodomésticos.

Cuanto más fácil resulte limpiarlo y guardarlo, más probable es que el aparato vuelva a la encimera con regularidad, en lugar de quedar olvidado en el fondo del armario.

Para quienes cocinan en mayor cantidad, preparar 10 unidades por tanda permite establecer un ritmo muy cómodo: mientras una hornada se dora, la siguiente ya puede estar siendo rellenada y cerrada. En reuniones con amigos, esto ayuda a mantener la mesa siempre bien surtida.

Comparación con otros aparatos de cocina similares

Dentro de la misma franja de precio y utilidad, este modelo compite de forma indirecta con:

  • sandwicheras y máquinas de tostadas, utilizadas para sándwiches mixtos y gofres;
  • mini hornos eléctricos, prácticos para gratinar y asar pequeñas porciones;
  • airfryers compactas, que también prometen "freír sin aceite".

La diferencia fundamental está en la forma y el propósito. Aquí, la placa está moldeada para porciones triangulares con cavidades bien definidas, lo que facilita resultados consistentes tanto en tamaño como en punto de cocción.

Ventajas y precauciones al usar el accesorio

Entre los beneficios más destacados se encuentran la salud, la comodidad e incluso el ahorro económico:

  • menor consumo de aceite de fritura;
  • menos olor intenso en la cocina;
  • preparación más rápida que en un horno grande, gracias al espacio reducido;
  • consumo de energía potencialmente inferior al de un horno tradicional de uso frecuente.

Aun así, hay precauciones que no conviene ignorar. El revestimiento antiadherente no tolera bien los utensilios metálicos, que pueden rayar la superficie; es preferible usar silicona o madera. Tampoco conviene excederse con el relleno: demasiado líquido tiende a escaparse, escurrir y quemarse sobre la placa.

En hogares con niños, es importante mantener el aparato fuera de su alcance durante el uso, ya que el exterior puede calentarse considerablemente. Aunque el mango esté aislado térmicamente, el cuerpo metálico permanece caliente.

Cómo montar un menú completo con la máquina de samosas

Una forma sencilla de sacarle partido de manera habitual es utilizarla como base para una comida entera. En un brunch de domingo, por ejemplo:

  • samosas saladas con queso y espinacas como plato principal;
  • triángulos de masa dulce con plátano y canela para el postre;
  • versiones integrales con pollo desmenuzado para una opción más rica en proteínas.

En una reunión de tarde, las tandas funcionan como alternativa a los clásicos aperitivos fritos. Ir alternando rellenos y salsas en porciones pequeñas anima una velada entera sin necesidad de pasarse horas delante de los fogones.

Para quienes están reduciendo la grasa en su alimentación, este aparato acerca la experiencia de "comer fritos" con un impacto mucho menor: la masa, al quedar bien tostada a alta temperatura, satisface las ganas de crocante, especialmente si los rellenos son equilibrados, con menos embutidos y más verduras, legumbres y proteínas magras.

Dos consejos prácticos para mejores resultados y menos desperdicio

Elegir bien la masa marca la diferencia: las masas muy húmedas o demasiado finas pueden romperse con facilidad. Para reducir las fugas, vale la pena sellar los bordes con un poco de agua —o yema de huevo, según la receta— y evitar rellenos excesivamente líquidos.

Además, cocinar con menos aceite tiene una ventaja medioambiental concreta: se genera menos grasa usada que desechar y se necesita menos detergente para limpiar. En definitiva, esto se traduce en menos residuos y una rutina de cocina más sencilla y sostenible.

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