Un año decisivo para Apple: nuevos formatos, inteligencia artificial y posibles cambios en la cúpula
2026 podría convertirse en un punto de inflexión real para Apple. Nuevos formatos de hardware como las gafas inteligentes y los dispositivos plegables, un intento serio de acelerar en inteligencia artificial con un Siri basado en modelos de lenguaje y, posiblemente, un cambio en la dirección de la compañía. Todo ello en un mercado de smartphones ya maduro, donde los pequeños detalles —autonomía, fiabilidad, privacidad y precio— pesan mucho más que las promesas vacías.
A lo largo de 2025, Apple vivió presiones tanto internas como externas, y en varios trimestres el liderazgo de ventas fue alternando entre distintas marcas. El reto para 2026 es claro: lanzar productos que justifiquen su coste y que funcionen bien en el día a día, sin retrasos prolongados ni funcionalidades a medias.
- Lo que está en juego: gafas inteligentes, un nuevo Siri y un iPhone plegable; posible relevo en la dirección.
- Los protagonistas: Apple, Tim Cook, John Ternus; competidores como Meta y Google.
- Por qué importa: la IA y los nuevos formatos pueden transformar el ecosistema, los servicios y la fidelización de usuarios.
Gafas inteligentes: Apple quiere desafiar a Meta y anticiparse a la era post-smartphone
Dos años después del Vision Pro, Apple todavía no ha confirmado un sucesor directo del headset. La prensa internacional apunta, en cambio, hacia un enfoque en gafas inteligentes: más ligeras y de uso continuo, con un posicionamiento similar al que tuvo el Apple Watch en sus inicios: primero como complemento del iPhone y después como pieza central del ecosistema.
La dificultad no reside solo en "tener unas gafas", sino en hacer bien lo fundamental. En este tipo de dispositivos, la diferencia suele marcarse en cuatro aspectos prácticos: autonomía real (un día completo es el mínimo deseable), peso y ergonomía, audio y micrófonos en entornos ruidosos y gestión de la privacidad (cámaras, LEDs, grabación y aceptación social). En la UE, la sensibilidad hacia los datos y la grabación es mayor; cualquier enfoque que parezca invasivo tiende a generar fricción, lo que puede condicionar tanto el diseño como las funcionalidades.
Meta ha ganado terreno gracias a colaboraciones con Ray-Ban y Oakley, mientras que Google se prepara para entrar con Android XR. El objetivo de Apple es demostrar que aún puede marcar estándares: integración con el iPhone, continuidad con Macs e iPads, y una experiencia de asistente que funcione sin sacar el teléfono del bolsillo. Si falla en precio y utilidad, corre el riesgo de quedar como un gadget caro; si acierta, puede convertirse en una nueva superficie de IA y notificaciones con impacto directo en los servicios.
Siri con modelos de lenguaje: Apple prepara una gran actualización con Gemini y ChatGPT
Siri recibirá previsiblemente una renovación profunda para adaptarse a la era de los grandes modelos de lenguaje. La información disponible apunta a una combinación entre tecnología propia y alianzas externas —como Gemini y ChatGPT— para cubrir distintas capacidades, por ejemplo tareas de razonamiento complejo y respuestas más abiertas.
La verdadera prueba no será si "Siri habla mejor", sino algo más concreto:
- Fiabilidad: reducir respuestas erróneas y acciones mal ejecutadas. El coste de un fallo en un asistente es elevado.
- Velocidad y privacidad: mayor procesamiento en el dispositivo suele ser más rápido y privado, pero no todo cabe localmente; cuando los datos viajan a la nube, los compromisos son evidentes.
- Acciones dentro de aplicaciones: la utilidad real crece cuando el asistente puede hacer cosas concretas —mensajes, calendarios, notas, fotos, automatizaciones— y no solo responder preguntas.
- Disponibilidad en España: en muchos lanzamientos de IA hay retrasos por idioma y mercado, y en la UE también por requisitos regulatorios. Conviene esperar un despliegue gradual con diferencias de funcionalidades.
Apple necesita recuperar credibilidad en inteligencia artificial, especialmente después de que Android avanzara con asistentes más centrados en modelos como Gemini. Con más de 2.000 millones de dispositivos activos, un Siri más útil puede incrementar el uso diario y reforzar los servicios, pero solo si llega con una calidad consistente, no como un "beta permanente".
iPhone Fold: Apple podría entrar en el mercado de los plegables en septiembre
Varios analistas apuntan a un iPhone plegable para septiembre, posiblemente con ajustes en el calendario para acomodar el lanzamiento. Si se confirma, será una prueba importante: los plegables ya dejaron de ser novedad, y hoy la competencia se libra en términos de madurez —durabilidad, pliegue discreto, autonomía y robustez.
Apple habrá esperado a que la tecnología fuera más sólida, lo cual tiene sentido, porque en los plegables los puntos débiles son bien conocidos: la bisagra, la marca del pliegue, la resistencia al polvo y los costes de reparación. En términos prácticos, quien compre un plegable debe tener en cuenta:
- Precio elevado en la gama alta, normalmente por encima de un modelo Pro Max equivalente.
- Mayor riesgo y complejidad en las reparaciones: las pantallas internas son caras; merece la pena valorar AppleCare+.
- Compromisos en grosor y batería: un plegable raramente es tan ligero y sencillo como un modelo tradicional.
El lado positivo es el potencial de uso: una pantalla más grande abre la puerta a la multitarea real, la edición ligera, la lectura y la productividad. Además, puede convertirse en el mejor escaparate para la próxima etapa del software y la IA —resúmenes, organización, flujos de trabajo—. Sin embargo, sin aplicaciones bien adaptadas y sin ventajas claras en el día a día, el formato podría quedarse confinado a un nicho premium.
Sucesión en la cúpula: Tim Cook podría preparar su salida y John Ternus emerge como heredero
Más allá de los productos, 2026 puede traer cambios en el liderazgo. Tim Cook tiene 65 años y la posibilidad de que esté preparando su salida ha sido objeto de debate; aun así, este tipo de transiciones suelen llevar tiempo y raramente siguen un guion público.
John Ternus, vicepresidente de ingeniería de hardware, aparece de forma recurrente como posible sucesor. A diferencia de Cook, más asociado a las operaciones y la cadena de suministro, Ternus es considerado un hombre de producto y ha estado vinculado a hitos como el Apple Watch, el Apple Silicon y el Vision Pro.
Si se produce el relevo, el mensaje para el mercado sería inequívoco: un refuerzo del enfoque en hardware en un momento en que Apple necesita demostrar dos cosas simultáneamente. Primero, que es capaz de lanzar nuevos formatos con calidad. Segundo, que puede ofrecer una IA genuinamente útil sin sacrificar la privacidad, la fiabilidad ni la experiencia de usuario.













