Las 3 buenas noticias de la semana

La actualidad también trae razones para el optimismo

No todo en la actualidad es oscuro. Estas tres noticias recientes demuestran un avance tangible y, sobre todo, cómo las políticas sostenidas en el tiempo y los acuerdos internacionales pueden generar cambios reales.

En resumen:

  • Dinamarca: acelera su descarbonización (gran parte de la electricidad ya proviene de eólica y solar; las ventas de coches eléctricos se disparan)
  • Antártida: el agujero de la capa de ozono se reduce en 2025, tras un año previo ya más alentador
  • Rumanía: un sistema de depósito y retorno dispara la recogida de envases hasta niveles muy elevados

Dinamarca recorta emisiones y consolida su liderazgo en descarbonización

La crisis del petróleo de los años setenta obligó a Dinamarca a replantearse por completo su modelo energético. Desde entonces, el país nunca ha perdido el foco en la eficiencia y las energías renovables, y los datos lo confirman.

Actualmente, el 74% de su electricidad proviene de fuentes eólicas y solares. En el sector del transporte, la transformación también ha ganado velocidad: más del 70% de los vehículos vendidos en 2025 son eléctricos.

Gracias a décadas de políticas estables, Dinamarca tiene en el horizonte una reducción de emisiones del 82% para 2035 respecto a los niveles de 1990. Eso sí, contar con electricidad «limpia» facilita mucho el camino, pero la descarbonización completa suele ser más complicada en sectores como la calefacción de edificios, la industria pesada y el transporte de mercancías, donde los costes y los plazos son considerablemente más exigentes.

Capa de ozono: el agujero sobre la Antártida vuelve a reducirse en 2025

En 2025, el agujero en la capa de ozono sobre la Antártida experimentó una reducción notable. En septiembre, la extensión máxima alcanzó 21 millones de km², por debajo de los 26 millones registrados en 2023.

Se trata de la segunda disminución anual consecutiva. Los especialistas del servicio Copernicus interpretan esta evolución como una señal de recuperación gradual y sostenida.

Vale la pena matizar un detalle importante: el tamaño del «agujero» puede fluctuar de un año a otro en función de las condiciones meteorológicas en la estratosfera, como las temperaturas y la dinámica atmosférica. Por eso, la tendencia resulta mucho más fiable cuando se analiza a lo largo de varios años, y no a partir de un único dato puntual.

El Protocolo de Montreal y el calendario para la recuperación total

Esta mejora no es fruto de la casualidad. La prohibición de las sustancias que destruyen el ozono, establecida por el Protocolo de Montreal en 1987, es considerada de forma generalizada como el factor decisivo que permitió revertir la tendencia negativa.

Aun así, la recuperación completa avanza con lentitud: la Organización Meteorológica Mundial estima que la capa de ozono no volverá a los niveles de 1980 hasta aproximadamente el año 2066. Es decir, estamos ante un éxito real, pero con una lección práctica muy clara: en materia ambiental, los resultados pueden tardar décadas en manifestarse, incluso cuando las medidas adoptadas son efectivas.

Reciclaje: Rumanía da un salto histórico con su sistema de depósito y retorno

El giro de Rumanía en materia de reciclaje ha sido llamativo. Tras años ocupando los últimos puestos de la UE, con tasas de reciclaje de entre el 11% y el 14%, el país puso en marcha un sistema nacional de depósito y retorno en noviembre de 2023.

Los resultados no tardaron en llegar: en pocos meses, la tasa de recogida alcanzó el 94%, y se devolvieron 7.500 millones de envases en menos de dos años.

Lo que habitualmente hace funcionar estos sistemas —y también lo que los hace fracasar— tiene más que ver con la infraestructura que con las campañas de concienciación:

  • Comodidad: puntos de devolución cercanos y sencillos de utilizar
  • Valor del depósito suficientemente atractivo para incentivar la devolución, sin penalizar desproporcionadamente a las personas con menos recursos
  • Control y logística: prevención del fraude, garantía de clasificación correcta y gestión eficiente del material recuperado

Por qué estas noticias merecen nuestra atención

Las tres historias apuntan hacia la misma conclusión: los objetivos medioambientales pasan del papel a la realidad cuando existen normas claras, continuidad en las políticas y mecanismos que transforman comportamientos, ya sea a través del precio, de la infraestructura o de prohibiciones bien diseñadas.

Además, ayudan a contextualizar decisiones con repercusiones que van más allá de las fronteras nacionales: reducir emisiones, proteger la salud pública a través de la capa de ozono y disminuir los residuos con sistemas de recogida más eficientes son asuntos tan relevantes para España como para el resto de Europa.

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