Según los expertos, estas son las 8 razas de perros que más duermen.

Por qué algunas razas de perros son, en la práctica, profesionales de la siesta

La primera vez que sorprendes a tu perro roncando a las once de la mañana, con las patas al aire, la reacción es casi automática: sonríes, sacas el móvil y haces una foto. Pero cuando vuelves a pasar por su lado horas más tarde y sigue exactamente en la misma posición, empieza a instalarse una duda silenciosa. ¿Está aburrido? ¿Le pasa algo? ¿O es simplemente un durmiente de alto rendimiento capaz de dar una clase magistral sobre el arte de no hacer absolutamente nada?

Estas preguntas llegan a diario a las consultas veterinarias, formuladas en voz baja y con cierto aire de culpa: "¿Es normal que duerma tanto?" "¿Debería despertarle para salir a pasear?" Hay razas que parecen venir de fábrica con un botón de siesta incorporado. Otras funcionan perfectamente con seis horas de descanso y pasan el resto del tiempo rebotando por las paredes.

Y luego están aquellas en las que los especialistas coinciden sin demasiada discusión: las campeonas indiscutibles del sueño canino.

Pasa una tarde en casa con un Greyhound (galgo inglés) y entenderás enseguida el concepto de "atleta con alma de sofá". En la pista es un rayo. En el salón se convierte en un cojín que respira profundo. En un momento está estirado como mantequilla al sol; al siguiente abre un ojo, suspira y se hunde de nuevo en el sueño que estaba persiguiendo.

Según especialistas en comportamiento animal y médicos veterinarios, esto no es pereza. Es pura programación genética. Ciertas razas fueron seleccionadas para explosiones cortas de actividad intensa, seguidas de recuperaciones largas y sin culpa alguna. Su cuerpo no solo agradece el descanso, lo exige.

Cuando se consulta a distintos veterinarios sobre qué perros duermen más, los mismos nombres aparecen una y otra vez: Basset Hound, Terranova (Newfoundland), San Bernardo, Mastín (Mastiff), Gran Danés (Great Dane), Bulldog, Shih Tzu y Greyhound. Para estas razas, sumar entre 14 y 18 horas de sueño o descanso somnoliento en un periodo de 24 horas es completamente habitual. Sí, en ocasiones más que muchos adolescentes en vacaciones.

Un veterinario londinense describió el caso de un Mastín que tenía su rutina afinada como una obra de arte: se despertaba para el desayuno, daba un paseo corto, pedía un poco de mimos y volvía a la cama hasta el final de la tarde. Sus dueños estaban convencidos de que estaba deprimido. Los análisis salieron impecables. Simplemente estaba… viviendo su mejor vida de siestas.

Los especialistas identifican tres razones principales por las que estas razas dominan el podio del sueño:

  • Tamaño: las razas gigantes como el Terranova y el Gran Danés se fatigan con mayor rapidez y necesitan ventanas de recuperación más prolongadas.
  • Anatomía: el Bulldog y otros perros braquicéfalos tienden a dormir más porque respiran de forma menos eficiente, especialmente cuando hace calor.
  • Temperamento: el Basset Hound y el Shih Tzu tienen por naturaleza un perfil calmado y de baja energía; si el entorno está tranquilo, se quedan dormidos con una facilidad pasmosa.

Nadie anda con un cronómetro contabilizando cada siesta. Aun así, los patrones son evidentes: las razas que más duermen son, con frecuencia, las que están roncando en un rincón mientras un Labrador sigue buscando a alguien que le lance la pelota.

Un detalle que casi nadie considera (pero que cambia todo)

Más allá de la raza, la calidad del entorno tiene un peso enorme: el ruido constante, las temperaturas elevadas y la falta de un lugar estable para descansar pueden fragmentar el sueño y hacer que el perro esté más "apagado" durante el día. Un espacio fresco, predecible y con una cama de apoyo —especialmente importante en razas de gran tamaño— favorece un descanso verdaderamente reparador y reduce la tendencia a las siestas interminables por acumulación de cansancio.

Las 8 razas de perros que más duermen, según los expertos (y cómo convivir con ellas)

Si compartes casa con una de estas ocho razas, la primera "regla" es casi contraintuitiva: respeta la siesta. Respetar no significa permitir 20 horas de sueño sin ningún tipo de estímulo. Significa organizar el día según el ritmo natural de tu perro, en lugar de intentar contradecirlo.

Para un San Bernardo o un Terranova, esto puede traducirse en un paseo más largo y tranquilo durante las horas más frescas, alguna pausa breve para sus necesidades y mucho tiempo de calma. Con un Shih Tzu, suele funcionar mejor alternar pequeñas explosiones de juego con largas sesiones de sofá. El objetivo no es despertarlos a cada momento, sino hacer que las horas de vigilia realmente cuenten.

Muchos dueños de Bulldogs o Mastines tienen la sensación de que "están haciendo algo mal" porque su perro rara vez pide actividad. Esa inquietud conduce a un error muy común: intentar compensar con demasiado estímulo. Apuntan al perro a múltiples actividades, fuerzan carreras largas o entran en pánico cada vez que él elige la cama en lugar del juguete.

Los veterinarios ven las consecuencias: dolores articulares, sobrecalentamiento e incluso problemas de comportamiento por agotamiento. Existe un camino más equilibrado: paseos cortos y regulares; juegos mentales suaves en casa; una cama cómoda y de apoyo en un rincón tranquilo; y revisiones periódicas para descartar problemas de salud cuando aparezcan cambios repentinos en el patrón de sueño.

"La gente cree que un perro que duerme mucho es siempre un perro perezoso", explica la Dra. Amelia Roth, veterinaria especializada en animales de compañía. "Pero en razas como el Basset Hound o el Gran Danés, las siestas largas forman parte de lo que es 'normal' y saludable. Lo que importa es la calidad del tiempo despierto: ¿come bien, se mueve, interactúa contigo? Eso nos dice mucho más que el número de siestas."

  • Basset Hound: orejas largas y siestas aún más largas. Famoso por sus maratones de dormitar entre paseos lentos y repletos de olfateo.
  • Terranova (Newfoundland) y San Bernardo: gigantes dóciles y de arranque pausado. Estos perros "de montaña" ahorran energía cuando no están "de servicio".
  • Mastín (Mastiff) y Gran Danés (Great Dane): sus cuerpos enormes hacen que cada movimiento consuma más energía; el descanso es su botón de reinicio natural.
  • Bulldog: compacto, robusto y frecuentemente roncando. Vigila su respiración y su peso, pero no te sorprendas con cifras altas de sueño diario.
  • Shih Tzu y razas de compañía similares: criados para ser perros de regazo; su actividad favorita es estar cerca y alternar entre vigilia y siesta.
  • Greyhound (galgo inglés): el clásico "sofá a 70 km/h". Arranques cortos y explosivos, seguidos de horas de sueño relajado y tranquilo.

Cómo adaptar el ejercicio y la rutina sin "luchar" contra la genética

Hay margen para mejorar la condición física de un perro somnoliento, pero el secreto está en la progresión: caminar un poco cada día con constancia y enriquecer su mente con tareas sencillas como buscar comida escondida, juguetes dispensadores o pequeños entrenamientos. Intentar "reprogramar" a una raza naturalmente dormilona con exceso de esfuerzo suele producir el efecto contrario: más cansancio, más estrés y, en algunos casos, aún más sueño por desgaste acumulado.

Vivir con un perro que duerme mucho cambia la forma en que ves el descanso

Después de unos meses conviviendo con una raza verdaderamente dormilona, tu propia relación con el descanso empieza a transformarse sin que te des cuenta. Ese Basset Hound que bosteza y vuelve a la cama después del desayuno funciona como un recordatorio suave y testarudo de que la productividad constante no es la única manera de vivir. Empiezas a planificar los paseos respetando su cuerpo, no solo tu agenda. Y te fijas en cómo se queda dormido en el preciso instante en que la casa se queda en silencio.

Habrá días en que te preguntes si no se estará "perdiendo" algo. La mayoría de las veces comprenderás que está perfectamente satisfecho: pequeñas explosiones de alegría y largos periodos de descanso profundo y sencillo. Es extrañamente contagioso.

Punto clave Detalle Valor para el lector
Rangos normales de sueño Las razas que más duermen descansan frecuentemente entre 14 y 18 horas al día, incluyendo el descanso ligero Ayuda a distinguir las siestas naturales de posibles señales de enfermedad
Necesidades específicas por raza Las razas gigantes y braquicéfalas se fatigan más rápido y necesitan ejercicio adaptado Evita el sobreesfuerzo y reduce el riesgo de problemas articulares y respiratorios
Calidad por encima de cantidad Prioriza el apetito, la interacción y la movilidad durante las horas de vigilia Ofrece una lista diaria sencilla para detectar problemas reales con mayor rapidez

Preguntas frecuentes (FAQ)

  • ¿Qué razas de perros son conocidas por dormir más?
    Los veterinarios mencionan con mayor frecuencia al Basset Hound, Terranova (Newfoundland), San Bernardo, Mastín (Mastiff), Gran Danés (Great Dane), Bulldog, Shih Tzu y Greyhound como los grandes dormilones del mundo canino.

  • ¿Cuántas horas al día es "normal" que duerman estas razas?
    Muchos de estos perros descansan o duermen entre 14 y 18 horas en 24, especialmente en la edad adulta. Los cachorros y los perros mayores pueden superar estos valores mientras el cuerpo crece o ralentiza su ritmo.

  • ¿Cuándo debo preocuparme porque mi perro duerme demasiado?
    Debes consultar al veterinario si aparece un cambio repentino: si el perro cuesta mucho despertar, rechaza la comida, se mueve con rigidez, jadea en reposo o pierde el interés en jugar y en el contacto contigo.

  • ¿Puedo entrenar a una raza dormilona para que sea más activa?
    Es posible mejorar su forma física con paseos cortos y regulares y juegos mentales, pero no se puede reescribir la genética. Forzar demasiado a una raza naturalmente somnoliente suele tener el efecto contrario.

  • ¿Una raza que duerme mucho es una buena elección para un apartamento?
    En muchos casos, sí. Varios perros grandes y tranquilos se adaptan bien a espacios más reducidos si disponen de tiempo diario al aire libre, una buena cama y un hogar tranquilo. La sensibilidad al ruido y la presencia de escaleras influyen más que los metros cuadrados.

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