Cuando el peso de la actualidad se hace notar, conviene recordar que también existen avances reales, aunque suelan pasar desapercibidos. A continuación, tres noticias recientes que apuntan en esa dirección, con el contexto necesario para entender qué está cambiando de verdad y qué no.
La pobreza mundial sigue retrocediendo
Las proyecciones del Banco Mundial ofrecen una señal alentadora: en 2025, aproximadamente el 80% de los países debería registrar una reducción de la pobreza, el dato más favorable de la última década. La tendencia se repite tanto en países de renta baja (75%) como en contextos frágiles (70%).
Al mismo tiempo, el 85% de los países debería experimentar crecimiento del PIB real en 2025, lo que habitualmente impulsa ingresos y empleo. Sin embargo, eso no garantiza automáticamente menos pobreza: todo depende de los salarios, la inflación, la desigualdad y la solidez de las redes de protección social.
Algunos aspectos clave para interpretar estas cifras correctamente:
- En muchos casos, "pobreza" se mide con umbrales internacionales, como la pobreza extrema en torno a ~2 dólares al día en paridad de poder adquisitivo. Esto refleja supervivencia básica, pero no recoge bien los costes reales de vivienda, salud o educación en cada país.
- De los 10 países con mayor número de personas en situación de pobreza, 9 deberían registrar crecimiento positivo, con Mozambique como única excepción. Aun así, el crecimiento puede coexistir con pobreza persistente, sobre todo cuando hay conflictos, crisis climáticas o alzas de precios.
- La reducción prevista es modesta, especialmente en países de renta baja y en naciones en situación de crisis, donde los avances suelen ser más lentos y más vulnerables a retrocesos.
El tracoma, principal causa infecciosa de ceguera, está en franco retroceso
Según la OMS, el número de personas que necesitan tratamiento contra el tracoma — la principal causa infecciosa de ceguera en el mundo — ha caído por primera vez por debajo de los 100 millones.
El tracoma es una infección ocular de origen bacteriano que se transmite a través de manos y dedos contaminados o mediante moscas. La reducción registrada es extraordinaria: un 94% menos desde 2002.
Lo que está funcionando en numerosos países es una combinación práctica de intervenciones, no solo farmacológicas:
- Antibióticos administrados en campañas comunitarias cuando está indicado.
- Cirugía para los casos avanzados, cuando los párpados se doblan hacia adentro y dañan la córnea.
- Agua, saneamiento e higiene — lavado de cara en niños, reducción de moscas, acceso a retretes — para cortar la cadena de transmisión.
El avance fue suficiente para que el año pasado seis países lograran eliminar la enfermedad como problema de salud pública: Burundi, Egipto, Fiyi, Mauritania, Papúa Nueva Guinea y Senegal. No obstante, la meta global dista de estar garantizada: casi 100 millones de personas siguen en riesgo y se estima que serán necesarios 300 millones de dólares para alcanzar la eliminación mundial en 2030. Conviene aclarar que "eliminar" no significa que la enfermedad desaparezca por completo, sino que deja de ser un problema de salud pública, manteniendo vigilancia y capacidad de respuesta.
Reino Unido endurece las normas sobre publicidad de comida basura para proteger a la infancia
Reino Unido ha apretado las reglas frente a la comida basura. Gran Bretaña ha aprobado la prohibición de anuncios de estos productos en televisión a partir de las 21 horas y ha vetado completamente su publicidad en internet.
El objetivo es combatir la obesidad infantil. En Inglaterra, según el sistema sanitario británico, 1 de cada 8 niños de entre 2 y 10 años tiene obesidad. Las restricciones afectan a los productos concretos — como golosinas, pizzas, helados o hamburguesas — y no a las marcas en general. Este matiz importa, porque muchas campañas de imagen de marca siguen construyendo deseo sin mostrar un producto específico.
Algunas consideraciones prácticas sobre la eficacia y los límites de este tipo de medidas:
- El impacto suele depender de cómo se define qué es "poco saludable" — en Reino Unido se emplean perfiles nutricionales del tipo "alto en grasas, azúcar y sal" — y de la fiscalización real de su cumplimiento.
- Como advierte la Obesity Health Alliance, sin una aplicación sólida, la publicidad puede migrar hacia otros formatos como influencers, patrocinios, promociones en aplicaciones, etcétera.
- Estas restricciones funcionan mejor cuando se complementan con medidas de entorno: educación nutricional consistente, opciones saludables accesibles tanto en precio como en disponibilidad, y etiquetado claro.
En España, el debate no resulta ajeno: ya existen restricciones a la publicidad de ciertos alimentos dirigida a menores en determinados contextos y franjas horarias. La experiencia internacional demuestra que el detalle — definiciones precisas, mecanismos de seguimiento y sanciones efectivas — suele ser tan determinante como la intención detrás de la norma.
Un recordatorio semanal de lo que mejora
Esta es la selección de la semana. Seguir de cerca los riesgos y los problemas es necesario, pero reservar espacio para los avances ayuda a mantener perspectiva e identificar qué medidas funcionan realmente, y cuáles podrían acelerarse.













