Portugal y España exigen distensión con Irán y refuerzan la protección de sus ciudadanos en la región
Ambos países han reiterado su compromiso con la paz y la estabilidad en Oriente Medio, reclamando una desescalada inmediata y el retorno al diálogo con Irán. Así consta en la declaración conjunta publicada al término de la reunión bilateral entre los dos gobiernos, tras la rueda de prensa de los presidentes Luís Montenegro y Pedro Sánchez.
Datos clave
- Qué ocurrió: Portugal y España han pedido la desescalada y el regreso a la vía diplomática con Irán
- Dónde: Declaración difundida tras una reunión bilateral luso-española
- Quiénes están implicados: Los gobiernos de Portugal y España, Irán y los países del Consejo de Cooperación del Golfo
- Por qué importa: Incrementa la presión diplomática y refuerza las medidas de seguridad para los ciudadanos de ambos países en la zona
Compromiso con el Derecho Internacional y llamada a la diplomacia
En el texto conjunto, los dos países reafirman "su compromiso con la paz y la estabilidad en la región" y subrayan la necesidad del pleno respeto al Derecho Internacional, incluyendo los principios recogidos en la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional Humanitario.
La declaración añade que "ambas partes condenan los ataques indiscriminados e injustificados de Irán" contra los países del Consejo de Cooperación del Golfo y otros Estados de la región.
Condena de los ataques y exigencia de desescalada inmediata
Lisboa y Madrid defienden que la respuesta debe centrarse en una reducción urgente de la tensión y en la vía política. En el documento, los dos gobiernos "insisten en una desescalada inmediata y en el regreso al diálogo y la diplomacia, única forma de alcanzar una solución duradera para todas las cuestiones pendientes con Irán".
Cabe señalar que la declaración no incluye ninguna referencia a los Estados Unidos.
Seguridad de los ciudadanos en la región
El mismo documento recoge que ambos gobiernos están actuando sobre el terreno para proteger a sus nacionales. "Portugal y España están adoptando todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de sus ciudadanos en la región y ayudarles en su regreso", se lee en el texto.
Divergencias políticas en España y la postura de Montenegro
Pedro Sánchez condenó los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y rechazó el uso de bases militares en territorio español por parte de los norteamericanos para esas operaciones. Como respuesta a esa posición, el presidente Donald Trump amenazó a España con represalias.
Por su parte, Luís Montenegro afirmó que "Portugal no acompañó, no respaldó ni estuvo involucrado en esta acción militar", aunque destacó que su país se encuentra más próximo a su aliado estadounidense que a Irán.
Por qué esta posición conjunta resulta relevante
La declaración luso-española llega en un momento de elevada tensión regional y busca consolidar una línea común basada en el Derecho Internacional y la diplomacia. Al mismo tiempo, pone de manifiesto la preocupación de ambos gobiernos por el impacto directo del conflicto en la seguridad de los ciudadanos portugueses y españoles presentes en Oriente Medio.
En los últimos días, la escalada de ataques y respuestas militares en las que Irán y otros actores regionales e internacionales están implicados ha elevado el riesgo de una extensión del conflicto. Esto hace más urgente la coordinación política y consular para prevenir consecuencias humanitarias y de seguridad de mayor alcance.













