Barrios de Gordón sin internet tras el corte de cables de fibra: los vecinos presentan una denuncia en León

Una vecina corta los cables y deja a todo el pueblo sin conexión

Los residentes de Barrios de Gordón, en la provincia de León, han presentado una denuncia judicial contra una vecina después de que esta cortara los cables de fibra óptica que discurrían por la fachada de su casa. El resultado: toda la localidad se quedó sin internet de un día para otro.

El problema lleva más de un mes sin resolverse. La reposición del servicio sigue paralizada porque la afectada impide la entrada de los técnicos y obstaculiza cualquier intervención.

Barrios de Gordón: "el diálogo es casi imposible", afirman los vecinos

Quienes viven allí describen una situación de comunicación muy deteriorada con la vecina implicada, lo que prolonga el apagón digital y agrava sus consecuencias cotidianas.

Uno de los más perjudicados es Isidro, trabajador autónomo, que explica cómo la falta de conexión le ha dejado sin poder desarrollar su actividad:

"Llegué a este pueblo hace un año para montar mi empresa, y todo mi trabajo depende de tener internet. Sin conexión, no puedo trabajar y, por tanto, no puedo cobrar."

María José, por su parte, relata una situación de riesgo directo para su familia. Su madre utilizaba un sistema de alerta de emergencia conectado a la red y, sin internet, se han visto obligados a sacarla de su domicilio.

"Ella quiere quedarse en casa, pero sin el sistema de alerta no puede estar sola. Tiene movilidad muy reducida y es incapaz de salir a pedir ayuda si ocurre algo."

Cables cortados y técnicos impedidos de trabajar

Isidro cuenta que el conflicto se intensificó cuando intentó contratar a una empresa para instalar fibra por su cuenta. Según su relato, cuando los técnicos llegaron para realizar la instalación, los propietarios intervinieron para impedirlo.

El cable llegó a instalarse, pero apenas dos días después apareció cortado:

"No se sabe exactamente quién lo hizo, pero prefiero no decir nada más y que cada uno saque sus propias conclusiones."

En redes de pequeñas localidades es habitual que un único tramo de cable abastezca a varias viviendas a la vez. Un corte en un punto accesible puede dejar a muchos vecinos sin servicio. Reparar fibra óptica no es como empalmar un cable corriente: hay que localizar el punto exacto del corte, sustituir el tramo dañado y realizar fusiones en cajas específicas. Es un proceso rápido cuando hay acceso libre, pero que se eterniza si alguien bloquea la intervención.

Un caso que recuerda un célebre corte en el Cáucaso

La indignación que genera este asunto es comprensible, aunque el alcance es mucho menor que el de un sonado incidente ocurrido en 2011. Aquel año, una mujer de 75 años provocó una interrupción masiva de internet en Armenia y en parte de Georgia al cortar las conexiones con un pico y una sierra.

La policía georgiana señaló que la responsable fue detenida en flagrante por robo de cable, aunque finalmente quedó en libertad debido a su avanzada edad. Antes de ser atrapada, había seccionado un cable de fibra óptica que proporcionaba conexión a Tiflis y a otras regiones del Cáucaso.

Por qué una avería de internet golpea tan fuerte a un pueblo pequeño

En una localidad pequeña, internet ya no es un lujo prescindible. Una interrupción prolongada paraliza el trabajo en remoto, la facturación, las citas médicas, los pagos y la comunicación con clientes. También afecta a servicios esenciales que dependen de la red, como la teleasistencia, los sistemas de alarma y las llamadas realizadas a través de Wi-Fi.

Existe además una dimensión de seguridad nada desdeñable: muchos sistemas de alerta funcionan mejor cuando disponen de redundancia mediante tarjeta SIM con cobertura 4G o 5G y batería propia. Cuando carecen de ella, la familia no tiene más remedio que buscar alternativas o, como en este caso, trasladar a la persona de su hogar.

A medida que la fibra se consolida como infraestructura principal de comunicaciones, los conflictos por el paso de cables en fachadas pueden tener consecuencias que van mucho más allá de un solo edificio. Cortar o bloquear el acceso como solución rápida no solo retrasa la reposición del servicio, sino que puede acarrear responsabilidad civil e incluso consecuencias legales por daño u obstrucción de infraestructuras de telecomunicaciones. Para paliar el impacto inmediato, algunas familias y pequeños negocios recurren a soluciones temporales como routers 4G o 5G, aunque con limitaciones de cobertura, datos y coste.

Scroll al inicio