Una receta que llena la cocina de aroma y vacía el plato en minutos
Hay platos que consiguen reunir a toda la familia en la cocina "solo para probar". Estos muslos de pollo fritos tienen una corteza dorada y crujiente por fuera, una carne jugosa y tierna por dentro, y ese toque picante que resulta imposible de resistir. Son ideales para una cena relajada, para ver el partido o para ese almuerzo de fin de semana en el que apetece verdadero comfort food. Y sí: casi siempre se pide repetición.
Tiempo de preparación
Tiempo de cocción
Tiempo adicional
Tiempo total
Raciones
20 min
25 min
1 h
1 h 45 min
4
Por qué te va a encantar
Crujiente de verdad: combinar harina de trigo con harina de maíz produce una textura notablemente más crocante.
Picante a tu medida: marínalo hasta 24 horas si quieres un pollo con más carácter y profundidad de sabor.
Sencillo y directo: pocos ingredientes, método infalible y resultados garantizados.
Muy versátil: puedes sustituir los muslos por pechugas de pollo sin hueso ni piel cuando quieras ahorrar tiempo.
Punto perfecto siempre: con un termómetro de cocina, jamás te quedarás corto ni te pasarás.
Ingredientes
Ingrediente
Cantidad
Muslos de pollo (contramuslos), sin piel
8
Salsa picante
¼ taza
Aceite vegetal, para freír
1 litro aprox.
Harina de trigo (todo uso)
⅔ taza
Harina de maíz amarilla
2 cucharadas
Sal
½ cucharadita
Instrucciones paso a paso
Reúne todos los ingredientes con antelación para trabajar con calma y sin carreras.
Coloca los muslos de pollo dentro de una bolsa de plástico con cierre hermético y añade la salsa picante.
Masajea la bolsa para que el pollo quede bien impregnado con la salsa, elimina el exceso de aire y ciérrala. Lleva al frigorífico y deja marinar al menos 1 hora, o hasta 24 horas si prefieres un sabor picante más intenso y penetrante.
Calienta el aceite en una freidora o sartén honda hasta alcanzar 175 °C (350 °F). En otra bolsa con cierre, mezcla la harina de trigo, la harina de maíz y la sal.
Incorpora los muslos marinados a la bolsa con la mezcla seca, ciérrala bien y agítala hasta que el pollo quede completamente rebozado.
Fríe el pollo sin tapar en el aceite caliente, dándole la vuelta de vez en cuando, hasta que esté dorado, crujiente y sus jugos salgan transparentes, entre 25 y 30 minutos. Un termómetro de lectura instantánea insertado cerca del hueso debe marcar 74 °C (165 °F).
Nota sobre la información nutricional
El valor nutricional del aceite de fritura se ha calculado considerando una absorción del 10% durante la cocción. La cantidad real puede variar según el tiempo y la temperatura de fritura, la densidad de los ingredientes y el tipo de aceite empleado.
Consejos de experto
No te saltes el marinado: incluso una hora marca una diferencia notable; llegar a las 24 horas aporta un picante más uniforme y profundo en toda la carne.
Controla la temperatura del aceite: si baja demasiado, el rebozado absorbe grasa y pierde crocancia; si sube en exceso, el exterior se quema antes de que el interior esté bien cocinado.
No sobrecargues la sartén: fríe en tandas para mantener la temperatura estable y conseguir un dorado parejo en cada pieza.
Para máxima crujencia: escurre el pollo sobre una rejilla en lugar de papel absorbente, así la base no se ablanda por el vapor atrapado.
Seguridad alimentaria: confirma siempre los 74 °C (165 °F) cerca del hueso para asegurarte de que el pollo está perfectamente cocinado y jugoso.
Variaciones posibles
Con pechuga de pollo: sustituye los muslos por pechugas sin hueso ni piel; se cocinan más rápido, así que vigílalas para que no se resequen.
Más picante: alarga el tiempo de marinado hasta 24 horas y sirve con salsa picante extra en la mesa.
Toque ahumado: añade una pizca de pimentón ahumado a la mezcla de harinas para una capa de sabor adicional.
Versión sin gluten: prueba con una harina sin gluten apta para cocinar en lugar de la harina de trigo (la textura puede variar ligeramente).
Para una mesa más ligera: acompaña con ensalada crujiente y salsas frescas como yogur con limón y hierbas aromáticas.
Información nutricional
Por ración
Nutriente
Cantidad por ración
Calorías
475 kcal
Proteínas
42 g
Grasas
28 g
Hidratos de carbono
12 g
Desglose nutricional (Valores Diarios)
Componente
Cantidad
% Valor Diario *
Grasa total
28 g
36%
Grasa saturada
5 g
26%
Colesterol
132 mg
44%
Sodio
796 mg
35%
Hidratos de carbono totales
12 g
4%
Fibra alimentaria
1 g
2%
Azúcares totales
0 g
–
Proteínas
42 g
83%
Vitamina C
11 mg
12%
Calcio
20 mg
2%
Hierro
3 mg
14%
Potasio
388 mg
8%
Sugerencias para servir
Acompáñalos con patatas fritas caseras, arroz blanco o una ensalada de col (coleslaw) para un contraste fresco y crujiente que equilibra el plato.
Remata con rodajas de limón para exprimir por encima y realzar todos los sabores.
Para beber: una cerveza bien fría, té helado o una limonada casera son las opciones perfectas.
Salsas que combinan de maravilla: alioli, salsa de yogur con hierbas frescas o salsa picante adicional para los más atrevidos.
Conservación y recalentamiento
Guarda el pollo frío en un recipiente hermético en el frigorífico y consúmelo en los días siguientes sin problema.
Para recuperar la crocancia original, recaliéntalo en el horno o en la freidora de aire hasta que esté bien caliente. Evita el microondas si quieres mantener el rebozado crujiente e intacto.