Un plato que llena la casa de aroma
Hay recetas que perfuman cada rincón y hacen que todos acaben en la cocina sin que nadie los llame. Este ginataang manok logra exactamente eso: pollo jugoso envuelto en una salsa cremosa de leche de coco, con el calor y el aroma inconfundible del jengibre. Un detalle importante: el coco "suaviza" el punto de sal, así que prueba al final y ajusta con criterio.
Tiempo de preparación: 5 min
Tiempo de cocción: 50 min
Tiempo total: 55 min
Raciones: 6
Por qué te va a encantar
- Aroma intenso de jengibre y coco que abre el apetito desde el primer momento.
- Una salsa sedosa que literalmente "pide" arroz blanco.
- Ingredientes sencillos con un resultado que parece de ocasión especial.
- Texturas equilibradas: pollo tierno y verduras en su punto justo.
- Muy fácil de adaptar con lo que tengas en casa.
Ingredientes
| Ingrediente | Cantidad |
|---|---|
| Aceite de canola (u otro neutro) | 3 cucharadas (≈ 45 ml) |
| Jengibre fresco, en rodajas | 1/2 taza (al gusto) |
| Pollo entero, troceado | 1 unidad (aprox. 2,3 kg) |
| Sal y pimienta negra molida | al gusto |
| Leche de coco | 2 latas (≈ 400 ml/400 g cada una) |
| Espinacas congeladas picadas, descongeladas y bien escurridas | 1 bolsa (≈ 280 g) |
Instrucciones
- Calienta el aceite en una sartén o cazuela amplia a fuego medio. Añade el jengibre y saltéalo 1–2 minutos, removiendo, hasta que suelte su aroma y se dore ligeramente. Cuidado: no dejes que se queme. Retíralo y resérvalo.
- Salpimenta los trozos de pollo. Dóralos a fuego medio-alto sin amontonarlos (hazlo en dos tandas si hace falta), hasta que cojan color por ambas caras.
- Devuelve el jengibre a la cazuela y vierte la leche de coco. Lleva a ebullición suave, baja el fuego a medio-bajo y cocina con la tapa ligeramente entreabierta unos 30 minutos, removiendo de vez en cuando para que no se pegue al fondo.
- Consejo práctico: evita que hierva a borbotones fuertes, ya que la leche de coco puede cortarse y el pollo quedar más seco.
- Seguridad alimentaria: el pollo debe estar bien cocido, sin partes rosadas junto al hueso. Si usas termómetro, la zona más gruesa debe alcanzar unos 75 ºC.
- Incorpora las espinacas y cocina sin tapa entre 8 y 12 minutos, hasta que se calienten y la salsa reduzca un poco. Prueba y corrige de sal y pimienta antes de servir.
Consejos de cocina
- Sazona al final: el coco neutraliza la sal, así que ajusta cuando la salsa ya haya reducido.
- Color es sabor: dorar bien el pollo, con espacio suficiente en la cazuela, evita que se cueza al vapor.
- Remueve con frecuencia: la leche de coco tiende a pegarse si el fuego está demasiado alto.
- Escurre bien las espinacas: el exceso de agua diluye la salsa y le resta cremosidad.
- Mejor al día siguiente: los sabores se asientan y la salsa gana en profundidad y uniformidad.
Variaciones
- Más picante: añade guindilla a la leche de coco cuando empiece a hervir.
- Más aromático: aumenta un poco el jengibre o usa parte rallado para una intensidad mayor.
- Con más salsa para el arroz: mantén la tapa más tiempo y reduce menos al final; remueve bien antes de servir.
- Otras verduras: grelos, col o acelgas funcionan muy bien, pero incorpóralos al final para que no se pasen de cocción.
- Toque final: un poco de pimienta negra recién molida por encima realza el coco y el jengibre al servir.
Información nutricional (por ración)
| Nutriente | Cantidad por ración |
|---|---|
| Calorías | 709 kcal |
| Proteínas | 39 g |
| Grasas | 60 g |
| Hidratos de carbono | 7 g |
Declaración nutricional detallada
| Elemento | Cantidad | % Valor Diario* |
|---|---|---|
| Grasas totales | 60 g | 77% |
| Grasas saturadas | 32 g | 160% |
| Colesterol | 103 mg | 34% |
| Sodio | 148 mg | 6% |
| Hidratos de carbono totales | 7 g | 3% |
| Fibra alimentaria | 3 g | 11% |
| Azúcares totales | 0 g | |
| Proteínas | 39 g | 79% |
| Vitamina C | 4 mg | 5% |
| Calcio | 103 mg | 8% |
| Hierro | 7 mg | 39% |
| Potasio | 719 mg | 15% |
Sugerencias para servir
- Arroz blanco suelto: esta salsa ha nacido para acompañarlo.
- Para equilibrar la riqueza del plato, sirve una ensalada crujiente y ácida de pepino, cebolla morada y unas gotas de limón o vinagre.
- Un acabado sencillo pero efectivo: pimienta negra recién molida y un buen chorro de salsa por encima al emplatar.
- Para beber, agua con gas y limón o cualquier bebida fresca y poco dulce van de maravilla.
Conservación y recalentado
Guarda el plato bien tapado en el frigorífico y consúmelo en un plazo de 3 días. Para recalentarlo, hazlo a fuego bajo removiendo con frecuencia para que la salsa recupere su textura sedosa. Si ha espesado demasiado, añade un poco de agua o de leche de coco poco a poco mientras calienta. Si lo congelas, ten en cuenta que la leche de coco puede separarse al descongelar, aunque remover a fuego suave suele devolver la cremosidad original.













