Dos hombres y un mordisco: la rivalidad entre los CEO de McDonald’s y Burger King por comerse mejor una hamburguesa

Cuando los CEO se convierten en protagonistas de las redes sociales

Hubo una época en la que la figura del CEO era prácticamente invisible para el gran público. Salvo que trabajaras directamente en una gran corporación, era muy probable que ni siquiera supieras el nombre de quien tomaba las decisiones más importantes en ella.

Ese escenario ha cambiado radicalmente. Los directivos de las grandes empresas son hoy más cercanos y visibles que nunca, y las propias compañías apuestan por mostrarse con mayor transparencia. Las redes sociales han tenido mucho que ver en todo esto, demostrando que detrás de los grandes imperios empresariales también hay personas de carne y hueso… y, en algunos casos, personas que se comen literalmente sus propios productos.

El mordisco que desató la polémica

Todo comenzó con Chris Kempczinski, CEO de McDonald's, cuando publicó un vídeo probando una de las novedades de la cadena: la Big Arch, una hamburguesa disponible en mercados como Portugal, Canadá y Estados Unidos. La reacción en redes no tardó en llegar, y no precisamente en su favor.

El problema no fue solo la hamburguesa en sí. El mordisco de Kempczinski fue tímido, casi dubitativo, sin un ápice del entusiasmo que cabría esperar de alguien que lidera una de las cadenas de comida rápida más grandes del planeta. Para colmo, en varios momentos del vídeo se refirió a la hamburguesa simplemente como «producto», una elección léxica que no pasó desapercibida para los usuarios más atentos.

Burger King recoge el guante

La respuesta de la competencia no se hizo esperar. Burger King decidió contraatacar poniendo a su propio directivo frente a las cámaras: Tom Curtis, responsable de la cadena en Estados Unidos y Canadá, se enfrentó al legendario Whopper, el producto más emblemático de la marca, y lo hizo de una manera que contrastaba poderosamente con la actuación de Kempczinski.

Aunque el vídeo tenía obviamente un componente ensayado, el resultado resultó bastante más convincente. Curtis no llamó «producto» a su hamburguesa, y la expresión que puso al saborearla dejaba pocas dudas sobre si estaba disfrutando del momento o simplemente cumpliéndolo.

La diferencia está en los detalles

Comparando ambas actuaciones, la distinción es notable. Mientras Kempczinski se acercó a la hamburguesa con una cierta cautela, casi como si no supiera del todo con qué se iba a encontrar, Curtis adoptó una actitud completamente distinta.

El CEO de Burger King agarró el Whopper con decisión y a dos manos, entrando al mordisco con la seguridad de alguien que sabe exactamente lo que está haciendo, o al menos que lo aparenta con mucha convicción. La firmeza en el gesto, la forma de sostener la hamburguesa y la reacción posterior componen una imagen muy diferente a la del directivo de McDonald's.

En cambio, Kempczinski sostuvo la hamburguesa con suavidad y su mordisco difícilmente entraría en la categoría de apasionado. El contraste entre ambos vídeos se convirtió rápidamente en uno de los temas más comentados del sector.

¿Realmente comen sus propias hamburguesas?

Claro que siempre cabe preguntarse si estos directivos consumen sus hamburguesas en la vida real o únicamente delante de una cámara. En un vídeo previo, el propio Kempczinski afirmó comer en McDonald's tres o cuatro veces por semana, así que al menos en el papel no le falta práctica.

Pero más allá de lo que ocurra fuera del plano, lo que queda grabado es la imagen que proyectan. Y si el criterio es la forma en que cada uno enfrenta su propio producto ante las cámaras, el veredicto de las redes sociales parece bastante claro: en este particular duelo de mordiscos, Tom Curtis se lleva la victoria.

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