Pizza de Tortilla Crujiente con Pollo y Mozzarella – rápida, ligera e irresistible

Una pizza que se hace en un momento y no decepciona

Hay tardes en que solo apetece algo caliente, con queso fundido y ese sonido crujiente al morder. Esta pizza de tortilla sale del horno dorada, aromática con ajo y orégano, y está lista en un abrir y cerrar de ojos. Es lo suficientemente ligera para un snack, perfecta como entrante, y tan buena que cuesta compartirla. Lo mejor de todo: puedes jugar con los ingredientes según lo que tengas en la nevera.

Por qué te va a encantar

  • Rápida y sin complicaciones: lista en 20 minutos de principio a fin.
  • Textura inmejorable: base fina y crujiente con una cobertura jugosa y sabrosa.
  • Sabor a pizza sin tanto peso: satisface el antojo sin excesos.
  • Increíblemente versátil: admite prácticamente cualquier topping que se te ocurra.
  • Ideal para una persona: sin sobras obligatorias, a menos que quieras repetir.

Información rápida

  • Tiempo de preparación: 10 minutos
  • Tiempo de cocción: 10 minutos
  • Tiempo total: 20 minutos
  • Raciones: 1
  • Resultado: 1 pizza de tortilla individual

Ingredientes

Ingrediente Cantidad
Tortilla de harina blanda (20 cm aprox.) 1
Aceite de oliva 1 cucharadita
Ajo en polvo 1 pizca
Sal y pimienta negra molida (al gusto) al gusto
Salsa de tomate 3 cucharadas
Pechuga de pollo cocinada, en lonchas 1
Pimiento verde, picado 1/2
Cebolletas, finamente picadas 2
Queso mozzarella rallado 1/3 taza
Orégano seco 1 pizca

Instrucciones

  1. Reúne todos los ingredientes. Precalienta el horno a 205 °C (400 °F).
  2. Coloca la tortilla sobre una bandeja de horno, píntala con el aceite de oliva y espolvorea el ajo en polvo, la sal y la pimienta negra.
  3. Hornea hasta que esté dorada, unos 3 a 5 minutos.
  4. Extiende la salsa de tomate por encima y distribuye el pollo, el pimiento y las cebolletas sobre la salsa. Cubre con la mozzarella rallada.
  5. Devuelve la pizza al horno hasta que el queso se funda por completo, unos 5 minutos. Espolvorea con orégano y corta en triángulos con un cortador de pizza.
  6. Sirve y disfruta al momento.

Consejos de experto

  • Dora la base primero (3 a 5 minutos): este paso es el secreto para que la tortilla no se ablande al añadir la salsa.
  • Poca salsa, más crujiente: extiende las 3 cucharadas en una capa fina y uniforme.
  • Pica el pimiento bien pequeño para que se ase rápido y no suelte demasiada agua.
  • El queso va encima de todo: así sujeta los ingredientes y crea una cobertura homogénea al fundirse.
  • No te despistes en el horno: al ser una base tan fina, pasa de perfecta a demasiado tostada en cuestión de segundos.

Variaciones

  • Versión picante: añade copos de guindilla o unas gotas de salsa picante justo antes de servir.
  • Más ligera: reduce la cantidad de queso y aumenta las verduras, como champiñones o espinacas salteadas y bien escurridas.
  • Sin gluten: sustituye la tortilla por una versión sin gluten del mismo tamaño.
  • Cambia la proteína: el pollo puede reemplazarse por atún escurrido, pavo en lonchas o restos de pollo asado deshebrado.
  • Más "pizzera": agrega aceitunas en rodajas o una pizca extra de orégano al final.

Información nutricional

Nutriente Cantidad por ración
Calorías 833 kcal
Proteínas 71 g
Grasas 43 g
Hidratos de carbono 37 g

Desglose nutricional detallado

Componente Cantidad % Valor Diario*
Grasas totales 43 g 55%
Grasas saturadas 13 g 67%
Colesterol 201 mg 67%
Sodio 1024 mg 45%
Hidratos de carbono totales 37 g 13%
Fibra alimentaria 5 g 16%
Azúcares totales 5 g
Proteínas 71 g 143%
Vitamina C 57 mg 64%
Calcio 393 mg 30%
Hierro 6 mg 33%
Potasio 841 mg 18%

* Porcentaje del Valor Diario orientativo.

Sugerencias para servir

  • Acompaña con una ensalada verde crujiente de rúcula, lechuga y tomate para equilibrar el plato.
  • Como entrante, córtala en triángulos pequeños y termina con un hilo de aceite de oliva.
  • Marida perfectamente con agua con gas y limón o un té helado casero.
  • Un toque de pimienta negra recién molida por encima realza tanto el queso como el pollo.

Conservación y recalentado

  • Esta pizza está en su mejor momento recién hecha, aunque puede guardarse en la nevera bien tapada durante un máximo de 1 día.
  • Para recuperar el crujiente, recaliéntala en el horno o en una sartén seca a fuego medio hasta que esté caliente y firme. Evita el microondas, ya que ablanda la base y arruina la textura.

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