El nuevo mortero francés sobre ruedas entra en servicio y podría revolucionar el apoyo táctico, disparando 12 granadas en solo 90 segundos.

Un nuevo concepto de apoyo táctico sobre ruedas

El Griffon MEPAC, un sistema de mortero de 120 mm montado sobre un vehículo 8×8, ha comenzado a llegar a las unidades operacionales. Con él llega la promesa de un apoyo de fuegos más veloz, más ágil y mejor protegido para las fuerzas francesas en un entorno de combate cada vez más letal.

Los primeros vehículos ya están en manos de una unidad de élite

Las primeras unidades Griffon MEPAC en configuración operacional fueron asignadas al 3.er Regimiento de Artillería de Marina (3e RAMa). Este hito marca, en la práctica, el inicio de una renovación largamente esperada en el apoyo de fuegos indirectos de corto alcance.

Basado en la plataforma blindada VBMR Griffon, el MEPAC (Mortier Embarqué Pour l'Appui au Contact, es decir, mortero embarcado para apoyo al contacto) fue concebido para operar más cerca de las fuerzas de primera línea que los morteros remolcados tradicionales o los obuses pesados. La lógica es sencilla: colocar la capacidad de fuego exactamente donde más falta hace, junto a las unidades de maniobra, con protección y movilidad garantizadas.

La idea es directa: llegar rápido, golpear con fuerza y salir antes de que el enemigo pueda reaccionar.

Esta decisión refleja lecciones aprendidas en conflictos recientes. Las piezas de artillería que permanecen demasiado tiempo en una misma posición son localizadas y batidas con rapidez por drones, radares de contrabatería y municiones guiadas de precisión.

54 vehículos a entregar antes de 2032

El 3.er Regimiento de Artillería de Marina es el primero en recibir el sistema, pero no será el último. Están pedidos 54 vehículos Griffon MEPAC, con un calendario de entregas escalonado que se extiende hasta 2032.

El objetivo no es concentrar el equipo en unas pocas unidades selectas, sino distribuirlo. La meta es que cada regimiento opere ocho vehículos, proporcionando a los comandantes de brigada un instrumento de apoyo al contacto flexible y descentralizado.

Fecha Hito
Diciembre de 2024 Primera entrega del Griffon MEPAC para pruebas en Satory
1 de octubre de 2025 Entrada oficial en servicio en el 3.er Regimiento de Artillería de Marina
2025 Previsión de entrega de aproximadamente diez vehículos
Hasta 2032 Conclusión de las 54 entregas planificadas

Este ritmo de entrega también le da margen al Ejército para ajustar tácticas, recoger el feedback de las tripulaciones y perfeccionar la instrucción a medida que las exigencias operacionales vayan evolucionando.

El mortero 2R2M de 120 mm: 12 municiones en 90 segundos

En el corazón del sistema se encuentra el 2R2M rayado de 120 mm fabricado por Thales, ya conocido en mercados de exportación, pero ahora integrado en un moderno vehículo de combate francés.

Las prestaciones son notables, especialmente teniendo en cuenta que, a simple vista, el vehículo podría confundirse con un transporte de tropas de perfil elevado:

  • Cadencia rápida: hasta 12 municiones en 90 segundos para ráfagas cortas e intensas
  • Cadencia sostenida: aproximadamente 10 disparos por minuto en misiones prolongadas
  • Alcance: entre 8 y 13 km según el tipo de munición empleada
  • Tripulación: cuatro militares, asistidos por un sistema de carga semiautomático

Alta cadencia de fuego, mínima exposición y puntería digital reunidas en un único conjunto blindado.

El cargador semiautomático reduce el esfuerzo físico de la tripulación, mejora la repetibilidad de los disparos y acorta el ciclo de tiro. Un detalle decisivo cuando los duelos de artillería se miden en segundos, no en minutos.

ATLAS, el cerebro digital: de las coordenadas a la misión de fuego

El Griffon MEPAC se integra en la red digital francesa de control de fuegos ATLAS, que conecta a observadores avanzados, puestos de mando y unidades de artillería mediante datos compartidos y comunicaciones seguras.

En lugar de depender de órdenes por voz y cálculos manuales, la tripulación recibe directamente en el sistema todos los datos de tiro, incluidas coordenadas, correcciones meteorológicas e información de navegación.

Las principales ventajas operacionales son:

  • Menor tiempo entre la detección del objetivo y el inicio del fuego
  • Reducción significativa del error humano en los cálculos
  • Mejor sincronización con otras plataformas de artillería ya conectadas al ATLAS
  • Salida más rápida de la posición de tiro tras completar la misión

El objetivo es entrar y salir de la posición de tiro en el menor tiempo posible, reduciendo al máximo la firma visual y electrónica en el terreno.

Un vehículo blindado diseñado para sobrevivir

Al compartir el mismo chasis Griffon que otros vehículos blindados franceses, el MEPAC hereda un nivel de protección comparable al de los transportes de infantería de primera línea.

La célula fue diseñada para resistir fuego de armas ligeras, metralla y explosiones de minas, lo que representa un salto cualitativo respecto a los portamorteros poco protegidos o de blindaje ligero.

Para la autodefensa inmediata, el vehículo incorpora una estación de armas teleoperada de 7,62 mm, lo que permite reaccionar sin exponer a la tripulación. Los lanzadores de granadas de humo tipo GALIX pueden generar rápidamente una cortina que oculte el vehículo de observadores enemigos y drones.

La supervivencia se trata con el mismo rigor que la potencia de fuego: este mortero fue diseñado para combatir y para seguir estando disponible.

"Disparar y desplazar" como norma de empleo

La doctrina de empleo se basa en el principio de disparar y desplazar, llevado al máximo gracias a la movilidad del vehículo y a los medios digitales. En cuanto llegan las coordenadas, la tripulación se posiciona, ejecuta una salva corta e intensa y abandona inmediatamente el área.

Permanecer estático incrementa el riesgo de recibir fuego de contrabatería o ser atacado por municiones merodeadoras —a veces descritas como drones de ataque—, que han demostrado una eficacia letal en conflictos recientes.

Este ritmo operativo exige un entrenamiento exigente y una logística robusta, pero aumenta considerablemente las probabilidades de que el sistema esté listo para la siguiente misión.

En equipo con el Griffon VOA

No se espera que el MEPAC localice objetivos de forma autónoma. El concepto prevé su coordinación con vehículos de observación dedicados, como el Griffon VOA (Véhicule d'Observation d'Artillerie).

El VOA transporta sensores que actúan como los "ojos" de largo alcance de la artillería:

  • Mástil optriónico para observación diurna y nocturna
  • Radar táctico MURIN capaz de detectar objetivos en movimiento
  • Telémetro láser para la localización precisa de posiciones enemigas

Al conectar estos sensores a la red ATLAS, los datos del objetivo pueden fluir casi de forma instantánea desde el observador hasta el Griffon MEPAC. El ciclo entre detección e impacto se acorta drásticamente, algo decisivo frente a objetivos fugaces como lanzadores de cohetes móviles o puestos de mando en movimiento.

Lecciones aprendidas en Ucrania y otros conflictos modernos

Oficiales franceses reconocen abiertamente que guerras recientes, en particular el conflicto en Ucrania, han influido en la doctrina que sustenta sistemas como el Griffon MEPAC.

Las baterías que disparan demasiado tiempo desde el mismo punto tienden a ser detectadas por radar o drones y, a continuación, batidas con fuego de precisión. Las municiones merodeadoras pueden permanecer en el aire durante largos períodos a la espera de una firma que delate una posición.

Velocidad, dispersión y discreción se han vuelto tan determinantes como el calibre y el alcance.

Para adaptarse a este entorno, el MEPAC ofrece fuego indirecto descentralizado. En lugar de pocas baterías grandes en la retaguardia, pequeños destacamentos de morteros pueden acompañar de cerca a los grupos de combate de armas combinadas. El apoyo se vuelve más inmediato y los comandantes disponen de más alternativas cuando las unidades operan de forma dispersa.

¿En qué se diferencia un mortero de 120 mm de un obús?

Para quienes no están familiarizados con la terminología artillera, un mortero de 120 mm como el del Griffon MEPAC cumple una función diferente a la de un obús convencional.

Los morteros disparan con ángulos de elevación mayores, generando trayectorias más curvadas que permiten batir objetivos situados detrás de colinas, muros o en entornos urbanos. Por lo general tienen menor alcance que las piezas de gran calibre, pero son más ligeros, pueden operar más cerca de la línea de contacto y ajustan el fuego con rapidez.

Los obuses, normalmente de 105 mm o 155 mm en los ejércitos occidentales, alcanzan distancias mayores y transportan cargas más pesadas. Se emplean para atacar objetivos en profundidad, centros logísticos y posiciones fortificadas lejanas. El MEPAC se sitúa entre los morteros ligeros de infantería y las piezas pesadas, combinando movilidad, protección y potencia de fuego.

Cómo podría emplearse en el campo de batalla del futuro

En un escenario de alta intensidad, un agrupamiento táctico francés podría avanzar con infantería en vehículos Griffon, carros de combate para fuego directo y vehículos MEPAC proporcionando apoyo indirecto a pocos kilómetros de distancia.

Imaginemos que un Griffon de observación detecta a un equipo anticarro preparando una emboscada junto a una línea de árboles. En cuestión de instantes, las coordenadas viajan a través del ATLAS. Un MEPAC cercano se detiene tras una cobertura, pone el mortero en condiciones de tiro, ejecuta varias municiones y acelera fuera de la zona antes de que drones o sensores logren fijar su posición.

En otro caso, varios MEPAC situados en puntos distintos pueden coordinar sus fuegos para que las municiones lleguen casi simultáneamente al objetivo. Esta técnica, conocida como "tiempo sobre el objetivo", busca saturar la posición enemiga antes de que haya tiempo para reaccionar o buscar refugio.

Ventajas y riesgos del sistema

El principal punto fuerte del Griffon MEPAC es su versatilidad. Los comandantes disponen de un medio capaz de acompañar la maniobra, entregar fuego indirecto pesado con rapidez y desaparecer antes de que llegue la respuesta adversaria. La protección mejora las posibilidades de mantener a la tripulación en combate incluso en zonas amenazadas por minas y armas ligeras.

Sin embargo, persisten desafíos importantes. El sistema depende en gran medida de redes digitales como el ATLAS y de comunicaciones fiables. En un entorno saturado de guerra electrónica, las interferencias o los ciberataques pueden retrasar o interrumpir el flujo de misiones de fuego. Además, las tripulaciones necesitan un entrenamiento intensivo para mantener tiempos de reacción bajos y evitar errores durante ciclos de enfrentamiento acelerados.

Un aspecto frecuentemente subestimado es el de la sostenibilidad logística. Para mantener cadencias de fuego elevadas, es imprescindible garantizar el reabastecimiento de munición, el mantenimiento preventivo y las rutinas de reposicionamiento que eviten cuellos de botella logísticos junto a las unidades de maniobra.

También resulta crucial la gestión de la firma. Incluso con movilidad y blindaje, la disciplina de emisiones —radio y datos—, el uso cuidadoso del humo y la selección de posiciones con buenas rutas de salida son tan importantes como la propia pieza. En un campo de batalla con el cielo lleno de sensores y drones, la supervivencia depende tanto del procedimiento como del equipamiento.

En conjunto, el Griffon MEPAC marca una dirección clara: los ejércitos occidentales, incluido el francés, apuestan por una artillería móvil, conectada en red y capaz de sobrevivir, para hacer frente a frentes volátiles y a la creciente amenaza de drones, sensores y fuegos de precisión.

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