Hay guarniciones que parecen de lo más sencillas… hasta que las pruebas. Este puerro salteado queda tierno por dentro, dorado en los bordes y con ese punto dulce irresistible que solo da la caramelización. El aroma de la mantequilla envolviéndolo todo es de esos que abren el apetito antes incluso de llegar a la mesa. Ideal para darle un toque especial a una cena rápida sin ninguna complicación.
Por qué te va a encantar
Sabor suave y elegante, con la dulzura natural del puerro caramelizado
Textura deliciosa: tierno por dentro con los bordes ligeramente dorados
Pocos ingredientes, pero con un resultado digno de restaurante
Guarnición muy versátil, perfecta junto a carne a la plancha o pescado
Muy práctico: mientras preparas el plato principal, esto prácticamente se hace solo
Ingredientes
Ingrediente
Cantidad
Puerros grandes
2
Mantequilla sin sal
2 cucharadas soperas
Sal y pimienta negra recién molida (al gusto)
al gusto
Instrucciones
Prepara y lava bien los puerros. Elimina los extremos con raíz y las partes verdes más oscuras de la parte superior. Córtalos en rodajas de 1,5 cm aproximadamente. Coloca las rodajas en un bol con agua fría y déjalas reposar 5 minutos. Las rodajas flotarán mientras la arena y la tierra se depositan en el fondo. Con una espumadera, pásalas a un escurridor y sacúdelas bien para eliminar el exceso de agua.
Empieza a caramelizar sin remover. Funde la mantequilla en una sartén grande a fuego medio. Añade las rodajas de puerro y cocina sin moverlas durante 8 minutos.
Dale la vuelta, salpimienta y termina la cocción. Voltea las rodajas con cuidado, salpimienta al gusto y cocina durante 8 minutos más.
Consejos profesionales
No remuevas durante los primeros 8 minutos: ese reposo sin tocar es lo que crea el color dorado y el sabor caramelizado característico.
Si la sartén está demasiado llena, las rodajas se cocerán al vapor en lugar de dorarse; usa una sartén amplia para que queden en una sola capa.
Sécalas bien tras el lavado: cuanta menos agua entre en la sartén, mejor será el dorado final.
Salpimienta en el momento justo: añadir sal y pimienta después de voltearlas ayuda a preservar la caramelización inicial.
Controla el fuego: el fuego medio es el punto ideal para dorar sin quemar la mantequilla.
Variaciones
Con toque cítrico: termina el plato con unas gotas de zumo de limón para equilibrar la dulzura.
Más aromático: añade una pizca de ajo en polvo o hierbas secas como el tomillo al final de la cocción.
Versión más intensa: deja que cojan más color usando una sartén bien caliente y sin moverlas en ningún momento.
Para acompañar pasta o arroz: sírvelos por encima como un topping dorado y mantecoso.
Con un punto picante: una pizca de cayena al final si eres de los que disfrutan el contraste.
Información nutricional
Nutriente
Cantidad por ración
Calorías
97 kcal
Proteínas
1 g
Grasas
6 g
Hidratos de carbono
11 g
Información nutricional detallada (% Valor Diario*)
Nutriente
Cantidad
% Valor Diario*
Grasas totales
6 g
8%
Grasas saturadas
4 g
19%
Colesterol
15 mg
5%
Sodio
16 mg
1%
Hidratos de carbono totales
11 g
4%
Fibra alimentaria
1 g
5%
Proteínas
1 g
2%
Potasio
137 mg
3%
*% Valor Diario basado en una dieta de 2.000 calorías.
Sugerencias para servir
Sírvelo como guarnición de un filete a la plancha o de un buen salmón, combinaciones que funcionan de maravilla.
También encaja perfectamente con patata asada, puré de patatas o verduras al horno.
Para una presentación cuidada, coloca las rodajas en una fuente y termina con pimienta negra recién molida por encima.
Conservación y recalentamiento
Guárdalos en un recipiente bien cerrado en el frigorífico y consúmelos preferiblemente en los días siguientes.
Para recalentarlos, lo mejor es una sartén a fuego medio hasta que estén bien calientes, así recuperan algo de dorado. También puedes usar el microondas si tienes prisa.