Portugal vuelve a exigir solicitudes de visado presenciales a brasileños a partir del 17 de abril

Un cambio clave para miles de brasileños que quieren viajar a Portugal

El Ministerio de Asuntos Exteriores portugués confirmó el 6 de marzo de 2026 que, a partir del 17 de abril, todos los ciudadanos brasileños que deseen obtener un visado Schengen de corta duración o un visado nacional de larga duración deberán presentar su solicitud de forma presencial. Las candidaturas se entregarán en alguno de los nueve centros de visados de VFS Global en Brasil, o bien directamente en una embajada o consulado portugués.

Con esta medida desaparece definitivamente la opción de envío por correo postal, un sistema ampliamente utilizado desde la pandemia de COVID-19 que había logrado reducir los tiempos medios de tramitación en aproximadamente un tercio.

  • ¿Qué cambia? Las solicitudes de visado pasan a ser obligatoriamente presenciales
  • ¿Desde cuándo? A partir del 17 de abril de 2026
  • ¿Dónde? En los nueve centros VFS Global en Brasil o en la embajada/consulado de Portugal
  • ¿Por qué? Refuerzo de la seguridad y reducción de expedientes incompletos y fraude

Más del 30% de las solicitudes presentaban deficiencias, según las autoridades portuguesas

El objetivo principal que señalan los responsables portugueses es fortalecer los controles de seguridad. El contexto no deja lugar a dudas: actualmente, más del 30% de las solicitudes presentadas por ciudadanos brasileños generan retrasos por documentación incompleta o irregular. Al exigir la presencia física del solicitante, los servicios consulares pueden verificar los documentos originales y recoger datos biométricos directamente, lo que reduce tanto el fraude como el número de candidaturas defectuosas.

Brasil fue el segundo mayor mercado de visados para Portugal en 2025

En 2025 se presentaron casi 105.000 solicitudes de visado por parte de ciudadanos brasileños para viajar a Portugal, lo que convirtió a Brasil en el segundo país de origen en volumen de peticiones, únicamente por detrás de la India. Un dato revelador: alrededor del 40% de esas candidaturas se habían tramitado por mensajería postal al amparo del sistema que ahora queda suprimido.

Empresas y trabajadores notarán el impacto en costes y tiempos desde el primer día

Las nuevas exigencias tendrán efectos inmediatos sobre las empresas que trasladan colaboradores con regularidad a Portugal. Las organizaciones deberán asumir gastos adicionales de desplazamiento y prever, como mínimo, una jornada laboral perdida por cada trabajador que deba acudir a una cita presencial.

Los especialistas en reubicación advierten además que los solicitantes residentes lejos de los centros de visados —como quienes viven en ciudades como Manaus o Fortaleza— podrán verse obligados a reservar vuelos domésticos para poder comparecer. Tanto empleadores como solicitantes tienen la recomendación de concertar citas grupales, preparar la documentación con antelación y valorar los servicios de cita premium disponibles en São Paulo y Río de Janeiro para acortar los tiempos de espera.

Quiénes quedan fuera de esta obligación: doble nacionalidad y estancias sin visado

No todos los viajeros brasileños se ven afectados por este cambio. Las personas con doble nacionalidad brasileña y de un país de la Unión Europea pueden seguir circulando libremente sin necesidad de visado. Tampoco están sujetos a esta obligación los visitantes de corta duración que se acojan a la estancia sin visado de 90 días que la Unión Europea concede a los ciudadanos brasileños.

Portugal se une a España e Italia en el modelo de atención presencial

Esta decisión sitúa a Portugal en la misma línea que otros países del espacio Schengen como España e Italia, que desde hace tiempo exigen la presentación presencial de las solicitudes de visado. Los abogados especialistas en inmigración anticipan que otros Estados Schengen seguirán de cerca los resultados de esta medida. Si consigue reducir el fraude y los retrasos administrativos, es probable que surjan cambios similares en otros consulados Schengen que gestionan grandes volúmenes de solicitudes brasileñas.

Este giro es especialmente relevante para quienes planifican viajes, estudios, trabajo o reagrupación familiar con procesos que dependen de un visado. La obligatoriedad de presencia física puede alterar plazos, logística y costes, sobre todo para quienes residen fuera de las grandes urbes. Al mismo tiempo, apostar por la verificación presencial busca dar respuesta a los cuellos de botella generados por la documentación incompleta, uno de los principales factores de congestión en los servicios consulares portugueses.

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