Hay platos que te abrazan por dentro nada más tomarlos, y este pozole es exactamente eso. Imagina un caldo rojo intenso con ese toque ahumado característico de los chiles guajillo, carne de cerdo tan tierna que se deshace sola y granos de maíz blanco nixtamalizado que aportan una textura inigualable. Perfecto para una comida de fin de semana, para reuniones con familia o amigos, o simplemente para esos días en que necesitas algo que de verdad reconforte. Y lo mejor de todo: cada comensal personaliza su bol con los toppings que más le apetezcan y un buen chorro de lima.
Por qué te va a encantar esta receta
Sabor profundo y ahumado gracias al sofrito de chiles guajillo con tomate.
Textura que engancha: carne deshebrada jugosa combinada con maíz blanco nixtamalizado.
Perfecto para compartir: rinde 8 raciones y queda precioso en la mesa con todos los toppings.
Totalmente personalizable: adapta los acompañamientos a lo que tengas a mano.
Incluso mejor al día siguiente, cuando los sabores se asientan e intensifican.
Tiempos y rendimiento
Información
Valor
Tiempo de preparación
25 min
Tiempo de cocción
1 h 25 min
Tiempo total
1 h 50 min
Raciones
8
Ingredientes
Para el pozole
Ingrediente
Cantidad
Paleta de cerdo deshuesada, en cubos
1 libra
Lomo de cerdo deshuesado, en cubos
1 libra
Huesos de espinazo de cerdo
8 onzas
Agua, suficiente para cubrir
c/s
Ajo (cabeza entera), dientes pelados
1 cabeza
Sal
al gusto
Tomate pera grande
1
Chiles guajillo secos, sin tallo y sin semillas
4 onzas
Ajo
1 diente
Orégano seco
¼ cucharadita
Comino molido
1 pizca
Agua
2 tazas
Maíz blanco nixtamalizado, escurrido (latas de 16 onzas)
2
Para los toppings
Ingrediente
Cantidad
Lechuga o col, finamente picada
al gusto
Cebolla pequeña, picada
1
Limas, cortadas en gajos
4
Elaboración paso a paso
Cocer el cerdo y arrancar el caldo: coloca la paleta, el lomo y los huesos de espinazo en una olla grande y cubre con agua. Añade la cabeza entera de ajo y sal; lleva a ebullición, baja el fuego y deja cocinar a fuego lento hasta que la carne esté muy tierna, aproximadamente 1 hora. Incorpora el maíz blanco nixtamalizado, vuelve a llevar a ebullición y cocina a fuego suave durante 20 minutos.
Hidratar el tomate y los chiles: mientras tanto, pon el tomate y los chiles guajillo en un cazo, cubre con agua y lleva a ebullición. Cocina hasta que los chiles se ablanden, unos 15 minutos, y escurre.
Preparar la salsa roja: vierte en la licuadora el tomate, los chiles hidratados, 1 diente de ajo, el orégano, el comino y sal. Agrega 2 tazas de agua y tritura hasta conseguir una crema completamente lisa. Cuela la mezcla por un colador de malla fina y reserva la salsa de chile.
Deshebrarar la carne: retira el cerdo a una tabla de trabajo y deshébraloa con dos tenedores. Desecha los huesos y el ajo cocido.
Unir y afinar: incorpora la salsa de chile y la carne deshebrada a la olla. Deja que el pozole hierva suavemente hasta que los sabores se integren bien, unos 5 minutos.
Servir: reparte el pozole en boles individuales. Añade por encima col o lechuga picada y cebolla; sirve los gajos de lima aparte para que cada uno los exprima a su gusto.
Nota del editor
El tiempo de cocción del maíz blanco nixtamalizado fue revisado a partir de los comentarios de los usuarios. La receta original indicaba cocinarlo a fuego lento durante 2 horas.
Consejos de experto
No te saltes el colado: pasar la salsa por un colador de malla fina marca la diferencia; el caldo queda sedoso y libre de pieles y semillas.
Respeta los tiempos de cocción: esa primera hora a fuego lento es la clave para que la carne se deshaga con facilidad al deshebrarla.
Ajusta la sal al final: una vez que incorpores la salsa y la carne, prueba el caldo y rectifica, ya que al concentrarse puede necesitar un último toque.
Los toppings, siempre en el momento: la col, la lechuga y la cebolla se mantienen crujientes y frescas si se añaden justo antes de llevar el bol a la mesa.
Para servir a mucha gente, dispón los toppings en pequeños cuencos y deja que cada comensal personalice su ración.
Variaciones fáciles
Más picante: añade chile picado o unas gotas de salsa picante directamente en el bol, sin modificar la cocción base.
Más ligero: aumenta la proporción de col o lechuga y cebolla, y sirve menos cantidad de carne por ración.
Con hierbas frescas: esparce cilantro picado por encima justo antes de servir para un toque aromático extra.
Toque crujiente: incorpora rábanos cortados en rodajas finas como topping adicional.
A tu manera: este pozole admite prácticamente cualquier acompañamiento; experimenta sin miedo con lo que tengas en casa.
Información nutricional
Resumen por ración
Nutriente
Cantidad por ración
Calorías
408 kcal
Proteínas
30 g
Grasas
17 g
Hidratos de carbono
35 g
Tabla nutricional completa por ración
Componente
Cantidad
% Valor Diario*
Grasa total
17 g
22%
Grasa saturada
6 g
28%
Colesterol
81 mg
27%
Sodio
517 mg
22%
Hidratos de carbono totales
35 g
13%
Fibra alimentaria
9 g
33%
Azúcares totales
5 g
Proteínas
30 g
60%
Vitamina C
21 mg
23%
Calcio
78 mg
6%
Hierro
3 mg
17%
Potasio
756 mg
16%
* % Valores Diarios de referencia.
Sugerencias para servir
Monta una barra de toppings: dispón en cuencos la col o lechuga, la cebolla, los gajos de lima y, si lo deseas, cilantro fresco y rábanos en rodajas.
Como acompañamiento, una ensalada sencilla y fresca equilibra a la perfección la riqueza del caldo.
Para beber: agua con gas y lima o cualquier refresco cítrico frío realza de maravilla el perfil ahumado del guajillo.
Conservación y recalentado
Guarda el pozole sin los toppings en un recipiente hermético en el frigorífico.
Para recalentarlo, llévalo a fuego suave hasta que esté bien caliente, removiendo de vez en cuando. Añade los toppings únicamente en el momento de servir para conservar su frescura y textura crujiente.