Puerro salteado y caramelizado en mantequilla – acompañamiento fácil y lleno de sabor

Tiempos y raciones

  • Tiempo de preparación: 5 min
  • Tiempo de cocción: 16 min
  • Tiempo de reposo: 5 min
  • Tiempo total: 26 min
  • Raciones: 4

Hay guarniciones que parecen de lo más sencillas… hasta que las pruebas. Este puerro salteado queda tierno por dentro, dorado en los bordes y con ese punto dulce irresistible que solo da la caramelización. El aroma de la mantequilla envolviéndolo todo es de esos que abren el apetito antes incluso de llegar a la mesa. Ideal para darle un toque especial a una cena rápida sin ninguna complicación.

Por qué te va a encantar

  • Sabor suave y elegante, con la dulzura natural del puerro caramelizado
  • Textura deliciosa: tierno por dentro con los bordes ligeramente dorados
  • Pocos ingredientes, pero con un resultado digno de restaurante
  • Guarnición muy versátil, perfecta junto a carne a la plancha o pescado
  • Muy práctico: mientras preparas el plato principal, esto prácticamente se hace solo

Ingredientes

Ingrediente Cantidad
Puerros grandes 2
Mantequilla sin sal 2 cucharadas soperas
Sal y pimienta negra recién molida (al gusto) al gusto

Instrucciones

  1. Prepara y lava bien los puerros. Elimina los extremos con raíz y las partes verdes más oscuras de la parte superior. Córtalos en rodajas de 1,5 cm aproximadamente. Coloca las rodajas en un bol con agua fría y déjalas reposar 5 minutos. Las rodajas flotarán mientras la arena y la tierra se depositan en el fondo. Con una espumadera, pásalas a un escurridor y sacúdelas bien para eliminar el exceso de agua.
  2. Empieza a caramelizar sin remover. Funde la mantequilla en una sartén grande a fuego medio. Añade las rodajas de puerro y cocina sin moverlas durante 8 minutos.
  3. Dale la vuelta, salpimienta y termina la cocción. Voltea las rodajas con cuidado, salpimienta al gusto y cocina durante 8 minutos más.

Consejos profesionales

  • No remuevas durante los primeros 8 minutos: ese reposo sin tocar es lo que crea el color dorado y el sabor caramelizado característico.
  • Si la sartén está demasiado llena, las rodajas se cocerán al vapor en lugar de dorarse; usa una sartén amplia para que queden en una sola capa.
  • Sécalas bien tras el lavado: cuanta menos agua entre en la sartén, mejor será el dorado final.
  • Salpimienta en el momento justo: añadir sal y pimienta después de voltearlas ayuda a preservar la caramelización inicial.
  • Controla el fuego: el fuego medio es el punto ideal para dorar sin quemar la mantequilla.

Variaciones

  • Con toque cítrico: termina el plato con unas gotas de zumo de limón para equilibrar la dulzura.
  • Más aromático: añade una pizca de ajo en polvo o hierbas secas como el tomillo al final de la cocción.
  • Versión más intensa: deja que cojan más color usando una sartén bien caliente y sin moverlas en ningún momento.
  • Para acompañar pasta o arroz: sírvelos por encima como un topping dorado y mantecoso.
  • Con un punto picante: una pizca de cayena al final si eres de los que disfrutan el contraste.

Información nutricional

Nutriente Cantidad por ración
Calorías 97 kcal
Proteínas 1 g
Grasas 6 g
Hidratos de carbono 11 g

Información nutricional detallada (% Valor Diario*)

Nutriente Cantidad % Valor Diario*
Grasas totales 6 g 8%
Grasas saturadas 4 g 19%
Colesterol 15 mg 5%
Sodio 16 mg 1%
Hidratos de carbono totales 11 g 4%
Fibra alimentaria 1 g 5%
Proteínas 1 g 2%
Potasio 137 mg 3%

*% Valor Diario basado en una dieta de 2.000 calorías.

Sugerencias para servir

  • Sírvelo como guarnición de un filete a la plancha o de un buen salmón, combinaciones que funcionan de maravilla.
  • También encaja perfectamente con patata asada, puré de patatas o verduras al horno.
  • Para una presentación cuidada, coloca las rodajas en una fuente y termina con pimienta negra recién molida por encima.

Conservación y recalentamiento

  • Guárdalos en un recipiente bien cerrado en el frigorífico y consúmelos preferiblemente en los días siguientes.
  • Para recalentarlos, lo mejor es una sartén a fuego medio hasta que estén bien calientes, así recuperan algo de dorado. También puedes usar el microondas si tienes prisa.

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