Un revuelto sencillo con mucho sabor
Hay recetas que nacen casi por casualidad, muchas veces después de recoger una hortaliza del huerto y preguntarse qué hacer con ella. Eso es exactamente lo que ocurrió con este revuelto de calabacín y jamón ibérico: una idea espontánea que se convirtió en una cena ligera, saciante y llena de sabor.
Lo que hace especial a esta preparación es el modo en que se corta el calabacín. En lugar de rodajas o dados, se trabaja en pequeñas varitas alargadas, similares a cómo se preparan los espárragos o los ajetes. Ese detalle cambia completamente la textura del plato.
Ingredientes para 2 personas
- 1 calabacín (medio si es de buen tamaño)
- 5 huevos
- 100 g de jamón ibérico
- 25 g de mantequilla
- Sal y pimienta al gusto
Cómo hacer el revuelto de calabacín con jamón ibérico
Dificultad: Media | Tiempo total: 9 minutos (5 de elaboración + 4 de cocción)
Paso 1: Preparar el calabacín
El único trabajo que requiere esta receta es cortar el calabacín en trozos pequeños con forma de varita. Se puede hacer en apenas cinco minutos. Si prefieres dejarlo con piel, basta con lavarlo bien antes de cortarlo. Si lo prefieres sin piel, un pelador de verduras lo deja listo en un minuto más.
Paso 2: Dorar el calabacín con la mantequilla
Pon la mantequilla en una sartén a fuego medio y espera a que se funda por completo. Añade entonces los trocitos de calabacín y deja que se doren ligeramente por todos los lados. Cuando estén en su punto, incorpora el jamón ibérico cortado en dados pequeños.
Paso 3: Cuajar los huevos lentamente
Bate los huevos, sazónalos con sal y pimienta y viértelos sobre la sartén. Aquí viene el truco clave: baja el fuego al mínimo y remueve con calma, sin prisas, para que los huevos se cuajen de forma lenta y uniforme. Así se consigue esa textura cremosa y jugosa que distingue un buen revuelto.
Un detalle importante con la sal
Recuerda que el jamón ibérico ya aporta una cantidad notable de sal. Por eso conviene ser prudente al sazonar los huevos: añade solo la cantidad justa para equilibrar el sabor ligeramente dulce del calabacín, sin pasarte. Sirve el revuelto inmediatamente, bien caliente.
Una idea para servirlo como aperitivo
Si en lugar de una cena quieres convertir este revuelto en un entrante para recibir invitados, la solución es muy sencilla. Tuesta unas rebanadas finas de pan rústico y sirve el revuelto por encima a modo de montadito. El contraste entre el pan crujiente y el huevo cremoso con jamón resulta irresistible.
Con qué acompañar el revuelto de calabacín y jamón ibérico
Si decides no servirlo como plato único, este revuelto de calabacín y jamón ibérico combina muy bien con otros platos caseros y reconfortantes. Una buena opción son unos jugosos filetes rusos caseros, esa receta de toda la vida que hace tiempo que quizá no preparas en tu cocina.
También puedes completar la cena con una sartenada de calabacín con queso y jamón, otra preparación igual de rápida que este revuelto, o con una crema de calabacín suave y saludable si buscas un menú más ligero y equilibrado.













